Esta técnica consiste en
reemplazar la humedad natural de las frutas por azúcar en forma de almíbar,
potenciando así su conservación.
La adición de azúcar se hace
progresivamente, aumentando la concentración de azúcar cada día hasta
llegar los 14 días.
Se utilizan frutas maduras y
sanas de consistencia firme. Las frutas más adecuadas para este uso son : piña,
melocotón, albaricoque, piel de melón, naranja, cerezas, etc...
|
|