|
ELABORACIÓN :
Diferenciamos dos elaboraciones por una parte la carne de membrillo y por otra la Jalea de membrillo.
PARA LA CARNE DE MEMBRILLO:
-
Lavar los membrillos y limpiar bien de la pelusa que pudieran tener.
-
Pelar y quitar los corazones. (las pieles y los corazones se ponen a cocer con el agua indispensable para cubrirlos Cuando estén bien cocidos, escurrir y colar el agua*. Las pieles y corazones ya se pueden eliminar.
-
Trocear los membrillos y cocinar en el líquido obtenido, añadir el agua que haga falta (justo para cubrir).Una vez cocidos, escurrir y pesar. El líquido se cuela por un paño y se reserva.
-
Triturar la pulpa de membrillo cocida y pasar por un tamiz. Pesar.
-
Colocar en un recipiente limpio de paredes altas.
-
Añadir su mismo peso de azúcar, el zumo de limón y remover por medio de una espátula de madera a fuego suave hasta disolverla por completo y se forme una pasta muy espesa.
Retirar del fuego y colocar en moldes, dejar enfriar para que solidifique.
PARA LA JALEA:
-
Utilizar el líquido de cocción de los membrillos *.
-
Mezclar con la mitad de su volumen de azúcar.
-
Disolver a fuego lento sin que llegue a hervir.
-
Una vez disuelta llevar a ebullición sin remover hasta que se concentre.
-
Colocar en tarros o moldes y dejar enfriar.
Observaciones :
-
La jalea se forma por la pectina que contienen las pieles y los corazones de los membrillos, para saber si la concentración de pectina es suficiente, colocar una cucharadita de este líquido de cocción en un poco de alcohol, si forma un coágulo, la concentración es justa, si se diluye, debe cocinarse durante más tiempo. Una vez efectuada la prueba eliminar esta pequeña cantidad.
-
Si por la razón que fuera no hay suficiente contenido en pectina podemos añadir a este componente natural, hojas de gelatina, con el fin de que espese ligeramente al enfriar.
|