-
Confeccionar la pasta quebrada. dejándola reposar en cámara para su posterior utilización.
-
Hacer un caramelo con el azúcar y el agua.
-
Caramelizar el fondo de un molde de tarta, dejando solidificar y colocar la mantequilla.
-
Pelar las manzanas y frotarlas con limón; descorazonar y partir por la mitad.
-
Disponer las medias manzanas en el molde caramelizado con la parte curva hacia abajo (económica) ó en forma de espiral alrededor del molde (más cara).
-
Extender la pasta quebrada por medio de un rodillo sobre la mesa de trabajo, dejándola de algo más de medio centimetro de grosor.
-
Colocar la pasta quebrada encima de la manzana.
-
Cortar los sobrantes del molde.
-
Hornear a una temperatura de 180 C. hasta que la manzana se poche y la pasta quebrada este cocinada.
-
Retirar del horno, dejar enfriar y desmoldar sobre fuente redonda.
-
Abrillantar con gelatina de manzana y decorar los laterales con nata montada por medio de una manga y boquilla rizada.
Esta tarta puede servirse fría o caliente.
En caso de ir caliente se sustituirá la nata montada por nata a medio montar en salsera aparte o por una salsa de vainilla.